4 problemas que pueden generar celos

Hay una tendencia a idealizar el paradigma del amor romántico, como el modelo por el que se tiene que regir una relación de pareja. A causa de esta partcular concepción del amor romántico surgen creencias erróneas sobre qué significan los celos, dando por sentado que los celos son una señal inequívoca de amor «auténtico”.

En este sentido, en más de una ocasión es posible que hayamos oído la frase: “el que no tiene celos de su pareja es porque no la quiere de verdad”. Estos pensamientos insanos sobre falsos mitos del amor provocan relaciones de pareja disfuncionales que no hacen sino alimentar las interacciones de carácter tóxico. Otro de los «culpables» de la normalización de relaciones de pareja en las que hay fuertes conflictos debidos a los celos, o en los que una persona trata a su pareja como si fuera una posesión, son las historias de ficción que se narran en las películas o series al alcance de todos, sin ningún filtro.



«Los celos son posesión, no importa cómo quieran pintarlos. Es asfixiar al otro en nombre de un amor enfermizo «.

Walter Risso


Principales problemas de los celos

Detrás del comportamiento de las personas celosas subyacen problemas de diversa índole que no pueden ser obviados. Veamos cuáles son los principales.

1. El falso modelo del amor romántico

Uno de los aspectos que incide más en la aparición de celos en una relación de pareja es que se ha aprendido que amar al otro comporta un deseo de controlarlo, con la intención de que no pueda irse con otras personas, como si se tratase de una «posesión» que no toleramos que pase a otros. Aquí emerge el concepto distorsionado de que la intensidad de los celos expresan -en igual proporción- el amor sentido. Así las cosas, lo que en realidad sucede es que no se confía en la otra persona y se parte de la base de que el vínculo afectivo no es lo bastante sólido como para no estar limitando la libertad del otro para que funcione. Ahora bien, el amor no tiene por qué generar una experiencia dolorosa para que sea sano y sincero.

2. Presión social y rigidez de patrones de género

Este problema suele ir asociado al anterior ya que, para algunas personas, cualquier situación que no es acorde a los patrones de género tradicionales puede ser un síntoma de que algo no funciona y de que los demás van a expresar rechazo si no revierte las circunstancias. Dicho de otro modo, hay personas que simulan tener celos para adaptarse a esquemas del amor romántico más convencional aunque en realidad no los sienten.

3. Dependencia emocional y baja autoestima

A menudo, los celos son debidos a unos niveles bajos de autoestima. La dependencia de la persona celosa respecto a su pareja es una señal inequívoca de que no tiene desarrollada la autoestima. De ahí que, con frecuencia, esa persona se siente acomplejada, infeliz con su imagen o apariencia física, con sentimientos de inferioridad e inseguridad que le lleva a sentirse celosa de otras personas que le puedan parecer más válidas, como si se tratasen de rivales respecto de su relación sentimental. Rasgos de personalidad como éstos favorecen las conductas

celosas, la desconfianza y la ansiedad por la fidelidad de la pareja, perjudicando seriamente la salud de la relación.

4. Experiencias previas de tipo traumático

En ocasiones, los celos pueden ser una señal del pánico que la persona siente a quedarse a solas ya que la relación es como un calmante que suaviza el malestar que siente con su propia vida. En estas circunstancias, lo más adecuado será priorizar el tratamiento individualizado de este tipo de malestar puesto que se trata de un verdadero trastorno psicológico que requiere de una atención especializada.