7 competencias que puedes mejorar con Mindfulness

Según la definición del principal precursor de esta práctica en Occidente y creador del reputado programa de reducción de estrés en 8 semanas, Jon Kabat-Zinn, Mindfulness es la cualidad que todos tenemos de ser y estar conscientes del presente, momento a momento, prestando atención de forma deliberada, observando y sin juzgar.


Es curioso que el término a primera vista nos hace pensar que habla de “mente llena”, sin embargo, su traducción “atención plena” o “conciencia plena” va mucho más allá de pretender llenar o vaciar la mente. Los pensamientos existen y la mente siempre está en funcionamiento, como nuestro corazón o nuestra respiración.


Mindfulness nos enseña a vivir el presente tal y como es, observar nuestros pensamientos y qué sentimos en cada momento, ya sea en situaciones agradables o desagradables, porque la vida está llena de instantes que, nos gusten o no, hemos de experimentar y vivirlos tal y como son.


Entrenar la capacidad de parar y observar sin juzgar, nos otorga la oportunidad de poder elegir cómo queremos responder en cada momento y por tanto de hacernos sentir más satisfechos con nuestros actos y con los resultados.


"Mindfulness nos devuelve el timón de nuestra vida, el mando de nuestros pensamientos para que decidamos qué queremos hacer con ellos y cuándo lo hacemos. La práctica de Mindfulness transforma nuestras experiencias, embelleciendo lo agradable y mejorando lo que es menos agradable."

Competencias que podemos potenciar con Mindfulness

La popularidad que ha alcanzado la práctica del Mindfulness

en los últimos años no es casualidad. Cientos de estudios científicos han avalado sus beneficios y han podido demostrar, gracias a las tecnologías de neuroimagen, lo que algunos científicos ya sospechaban desde hace casi cuatro décadas y no es otra cosa que meditar afecta directamente al funcionamiento del cerebro y permite modificar algunas de sus estructuras, a causa de su plasticidad.

Podemos destacar 7 áreas que mejoran notablemente con la práctica regular de Mindfulness:

1. Mejor gestión del estrés: Las habilidades derivadas del entrenamiento en Mindfulness son auténticos antídotos frente al estrés en general y reducen las posibilidades de padecer episodios depresivos o de recaídas en pacientes que habían recibido tratamiento para la depresión. Personas con niveles altos de Mindfulness se sienten menos ansiosos y deprimidos y más felices, positivos, agradecidos, vitales y satisfechos con sus vidas. Los estados de relajación y equilibrio que la práctica del mindfulness promueve facilitan la regulación y la reducción de los estados de ansiedad que puedan surgir a lo largo del día, permitiendo reconducir situaciones especialmente estresantes.

2. Más concentración: La focalización de la atención y la concentración es una de las habilidades esenciales que se

aprenden con el Mindfulness, y esta es una aptitud que sirve tanto para concentrarse en cualquier tarea diaria como para mantener controlados los pensamientos obsesivos o intrusivos de cualquier tipo. Personas con entrenamiento en mindfulness aumentan su capacidad de sostener la atención en una sola tarea y suprimir información distractiva.


3. Aumenta la capacidad de memoria a corto plazo: Las personas que sufren altos niveles de estrés experimentan

una reducción de la capacidad de memoria a corto plazo que aumenta significativamente entre quienes reciben un entrenamiento en mindfulness, junto con un aumento

significativo en los pensamientos positivos.





4. Reduce la rumiación mental: Se reduce la rumiación, que es la aparición constante de pensamientos sobre un tema o problemática, sin poder evitar que aparezcan. La simple capacidad de estar momentáneamente centrado y con la atención enfocada deliberadamente en el presente favorece un mayor equilibrio y serenidad mental. Las personas que integran el mindfulness tienen mayor apcacidad de regular su sentido de bienestar al tomar conciencia de sus emociones, alcanzar una comprensión más profunda de la realidad, desplegando la habilidad de corregir o reparar estados de ánimo desagradables, fruto de la rumiación persistente.

5.  Menor reactividad emocional: La meditación reduce la activación de la zona del cerebro que nos mantiene en alerta ante cualquier amenaza, sea o no sea real. Al mismo tiempo, cultivar la atención plena fortalece el neocórtex, gracias al cual somos capaces de responder -en lugar de reaccionar impulsivamente- frente a las situaciones estresantes.

La activación de esta región implica una recuperación más rápida ante estímulos desagradables desequilibrantes, dotándonos de una mayor capacidad para responder en situaciones de conflicto. Además, practicar Mindfulness facilita la regulación emocional mediante su expresión adaptativa.


6. Creatividad: El modo cómo predisponemos a la mente a través de los ejercicios de mindfulness hace que se potencie la creatividad, puesto que un estado de mayor equilibrio y descanso de la mente las conexiones neuronales son más flexibles. La meditación, en tanto que estado contemplativo, hace posible que desaparezca la rigidez mental y se abran nuevas puertas para la creatividad.

7. Mejora en las relaciones interpersonales: La capacidad de una persona de estar presente, en plena conexión, le va a permitir responder de un modo más eficaz y empático en

las relaciones personales. El propio equilibrio generado por mayores niveles de consciencia ayuda a comunicar las emociones a los demás, así como a potenciar la escucha activa. Mindfulness protege frente a los efectos del estrés

producido por conflictos en las relaciones.









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